Blog de cerrajería · Sevilla
Reparación de cerraduras
- En ~20 min en tu puerta
- 24 h · 365 días
- 6 meses de garantía
Casi todas las cerraduras avisan antes de dejarte fuera. El problema es que los avisos se confunden con manías de la puerta y se ignoran durante meses. Aquí tienes los ocho síntomas más frecuentes, qué significa cada uno y cuál tiene arreglo.
La llave entra pero cuesta girar
Es el aviso más común y el que más se ignora. Empieza siendo un pequeño tirón, luego hay que buscar el punto, luego hace falta mover la llave hacia arriba, y un día ya no gira.
Nueve de cada diez veces es el bombín desgastado, no la cerradura. Los pitones internos han perdido cota o hay suciedad acumulada que impide la alineación exacta. Cambiar solo el cilindro parte de 25 € y resuelve el problema por completo.
Antes de nada, prueba con lubricante seco de grafito. Nunca con aceite ni con productos multiuso: atraen polvo y a medio plazo empeoran mucho la situación.
Hay que levantar la puerta para que la llave gire
Este no es un problema de cerradura, es de puerta, y confundirlo cuesta dinero. Con los años la hoja cede unos milímetros por su propio peso y los pestillos dejan de entrar limpios en el cerradero del marco.
El resultado es que fuerzas la llave a diario sin darte cuenta, y ese esfuerzo acaba rompiendo el mecanismo. Muchas de las cerraduras que sustituimos no estaban rotas: estaban mal alineadas y se rompieron por ello.
Ajustar bisagras, hoja y cerradero parte de 85 € y evita el gasto mayor.

La puerta no cierra sola
Cierras y la puerta rebota, o hay que empujarla para que enganche. El responsable suele ser el resbalón, ese pestillo biselado que entra solo, que ya no sale con fuerza suficiente o está desgastado.
También puede ser el cerradero desalineado, igual que en el caso anterior. Se comprueba mirando si el resbalón golpea contra el marco en lugar de entrar limpio en su hueco.
Si el cuerpo de la cerradura está sano, se repara desde 55 € sin cambiar el conjunto.
La manilla se mueve más de lo normal
Bajas la manilla y notas holgura antes de que pase nada. Es la nuez, la pieza cuadrada donde encaja el eje de la manilla, que se ha desgastado.
Es un aviso claro y con fecha: cuando la holgura crece lo suficiente, la manilla deja de accionar el resbalón y la puerta ya no abre desde dentro. Atenderlo a tiempo es una reparación sencilla.
La llave gira en vacío y no pasa nada
La llave da la vuelta sin resistencia y los pestillos no se mueven. Suele indicar que la leva del bombín, la pequeña pieza que transmite el giro al mecanismo, se ha roto o se ha soltado. También puede ser un fallo interno del cuerpo.
Aquí no hay bricolaje que valga: si sigues girando, puedes acabar con la puerta cerrada y el mecanismo bloqueado, que es un trabajo bastante más caro.
Se ha partido la llave dentro
Lo primero, y es importante: no intentes sacarla con alicates ni con pinzas. Lo habitual es empujar el trozo hacia dentro y complicar mucho la extracción.
Tampoco uses pegamento sobre la parte que asoma: es un consejo que circula por internet y lo único que consigue es pegar el fragmento al interior del bombín.
La extracción es un trabajo específico y, si el cuerpo está sano, la cerradura sigue sirviendo después. Suele resolverse en la misma visita.
Solo falla con frío o con humedad
Muy típico en puertas que dan a patio o a la calle. La humedad hincha la madera y oxida ligeramente los mecanismos, y el frío contrae los metales lo justo para que un cilindro ya gastado deje de encontrar el punto.
Si el problema es estacional, casi siempre se resuelve con limpieza, grafito y un pequeño ajuste. Si se repite cada invierno y va a más, el cilindro está pidiendo el relevo.
La cerradura hace un ruido nuevo
Un chasquido, un roce metálico o un crujido que antes no estaba. Los ruidos nuevos en una cerradura casi nunca son inofensivos: indican que algo roza donde no debería o que una pieza ha empezado a ceder.
Es el momento más barato para intervenir. Una revisión con engrase y ajuste parte de 55 € y suele evitar la avería completa.
Reparar o cambiar: cómo lo decidimos
Nuestra norma es sencilla y la aplicamos siempre igual: si el cuerpo de la cerradura está sano, se repara. Cambiar una cerradura que funciona es la forma más rápida de perder un cliente, y preferimos que vuelvas dentro de cinco años.
Proponemos cambiar solo en tres situaciones. Cuando el cuerpo está dañado o forzado y ya no recupera precisión. Cuando el recambio de ese modelo concreto no existe, que pasa con algunas referencias antiguas. Y cuando el coste de repararla se acerca tanto al de una nueva que no tiene sentido económico.
En los tres casos te enseñamos la pieza y el motivo. Si alguien te propone cambiar la cerradura entera sin haber comprobado antes el bombín y la alineación de la puerta, pide que te lo explique delante de la puerta abierta.
Preguntas frecuentes sobre reparación de cerraduras
¿Qué precio tiene una reparación de cerradura?
La reparación parte de 55 €, con desplazamiento gratuito y precio cerrado por teléfono antes de salir hacia tu casa.
¿Merece la pena reparar o es mejor cambiar?
Si el cuerpo está sano, reparar. Solo recomendamos cambiar si está dañado, si no hay recambio o si el coste se acerca al de una cerradura nueva.
La llave cuesta girar. ¿Es grave?
Es el aviso previo más claro. Casi siempre es el bombín y se resuelve desde 25 €. Ignorarlo termina en una apertura de urgencia, normalmente en mal momento.
¿Con qué puedo engrasar la cerradura yo mismo?
Solo con lubricante seco de grafito. El aceite y los sprays multiuso atraen polvo y acaban empeorando el mecanismo.
Se me ha roto la llave dentro. ¿Puedo sacarla yo?
Mejor no: con alicates se empuja hacia dentro y se complica. Y nada de pegamento. La extraemos sin dañar la cerradura si el cuerpo está bien.
¿Por qué mi cerradura solo falla en invierno?
Humedad y contracción del metal, muy típico en puertas a patio. Suele arreglarse con limpieza, grafito y ajuste, aunque si se repite cada año el cilindro está gastado.
Tengo que levantar la puerta para cerrar. ¿Es la cerradura?
No, es la puerta descolgada. Ajustar bisagras y cerradero parte de 85 € y evita que acabes rompiendo el mecanismo por forzarlo a diario.
¿Cuánto tarda una reparación?
La mayoría se resuelven en la misma visita, entre veinte minutos y una hora según el fallo y si hay que ajustar la puerta.
¿Reparáis cerraduras antiguas?
Sí, y suelen ser muy reparables porque la mecánica es noble. El límite lo pone la existencia de recambio para ese modelo concreto.
¿La reparación tiene garantía?
Seis meses por escrito sobre la cerradura reparada, con factura y el IVA desglosado.
Si tu cerradura está avisando, es ahora
El momento barato es cuando la llave empieza a costar, no cuando ya no gira. Llama al 622 87 06 23 y descríbenos el síntoma: solemos identificar el fallo por teléfono.
Reparación desde 55 €, desplazamiento gratuito y seis meses de garantía por escrito.
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